El Pontífice abandonó el Hospital Policlínico Gemelli tras cinco días de ingreso por un adenocarcinoma. Su recuperación ha sido favorable y sin complicaciones.
ROMA.— El papa León XIV ya se encuentra de regreso en la Santa Sede. Este sábado, alrededor de las 15:30 horas, el Pontífice abandonó el Hospital Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, donde permaneció hospitalizado durante cinco días tras ser intervenido quirúrgicamente de un cáncer de pulmón. Mañana domingo está previsto que dirija el habitual rezo del Ángelus desde la ventana de su estudio en la Plaza de San Pedro.
El alta médica fue confirmada a mediodía por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, "en consideración de los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados esta mañana y la evaluación del cuadro clínico general", los cuales mostraron una evolución postoperatoria idónea y sin complicaciones.
Una intervención rápida y exitosa
León XIV había ingresado al centro hospitalario el pasado martes por la mañana. Esa misma tarde fue sometido a una cirugía videoasistida de 90 minutos en la que se le extirpó un adenocarcinoma alojado en el lóbulo inferior del pulmón derecho.
Según informaron los partes médicos, la recuperación del Santo Padre fue notable desde el primer día posterior a la intervención: reanudó su dieta habitual, celebró la Santa Misa, se sometió a sesiones de fisioterapia respiratoria combinadas con actividad física y retomó parte de sus labores de trabajo.
A su salida del centro médico, el Papa fue despedido entre aplausos por el equipo que lideró la operación, encabezado por el profesor Stefano Margaritora, director de Cirugía Torácica, y el doctor Andrea Cambieri, director médico. Asimismo, estuvieron presentes la rectora de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, Elena Beccalli, y los directivos de la Fundación Gemelli, Daniele Franco y Daniele Piacentini.
Arropado por fieles y pacientes
Desde primeras horas de la tarde, una multitud integrada por pacientes, médicos, visitantes y fieles se congregó frente a las barreras de seguridad de la entrada principal del hospital para transmitirle su afecto y oraciones.
A los pies de la estatua de San Juan Pablo II se acumularon flores, velas, mensajes de ánimo e incluso dibujos enviados por niños de guarderías locales. Entre los presentes, varios pacientes ingresados manifestaron la serenidad y la cercanía que transmite el Pontífice.
Mensajes institucionales y un reencuentro emotivo
El alta del Papa provocó rápidas reacciones institucionales, entre ellas la del presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, quien envió un mensaje deseándole una «pronta y completa recuperación». Por su parte, la rectora Elena Beccalli destacó que atender al Pontífice representó «una gran responsabilidad y un privilegio asumido con dedicación».
Antes de abordar su vehículo con destino al Vaticano, León XIV vivió un emotivo momento al reencontrarse con Varvara, una joven ucraniana a quien había conocido y reconfortado a finales del año pasado en San Pedro cuando ella iba a ser operada de un tumor. Ya totalmente recuperada, la joven viajó desde Turín únicamente para saludar y agradecer en persona al Pontífice.



