Tras las duras críticas por la destrucción de la gramilla y la suspensión de partidos de la liga, la Alcaldía le puso freno a los eventos musicales. Fonseca fue el primero en mover su show.
Lo que debía ser una fiesta musical terminó en indignación deportiva. Tras las multitudinarias presentaciones de inicio de mes, el césped del Estadio Nemesio Camacho El Campín quedó completamente destrozado, impidiendo el normal desarrollo del fútbol profesional colombiano.
La indignación de los hinchas y el llamado de alerta de los clubes obligaron a la administración distrital a ponerse firme: la prioridad en el máximo coliseo de la capital vuelve a ser el deporte.
El primer gran "impactado" fue el cantante colombiano Fonseca, cuyo concierto previsto para el 24 de octubre tuvo que cancelarse en el estadio y trasladarse de urgencia al escenario Vive Claro.
Ahora, con una apretada agenda que incluye espectáculos de Ryan Castro, Los Tigres del Norte y Karol G en los próximos meses, la concesionaria del estadio está bajo la lupa y obligada a garantizar semanas de aireación y descompactación a la grama. ¿Logrará Bogotá equilibrar la música y el fútbol sin destruir la casa de los equipos de la capital?
¿Estás de acuerdo con que El Campín sea EXCLUSIVO para el fútbol o crees que se deben seguir prestando para conciertos? ¡Déjanos tu opinión!










